Cultura corporativa: la divisa para atraer y retener talento que no deja de revalorizarse

Contar con una cultura corporativa sólida y definida y comunicarla adecuadamente se ha convertido en un activo estratégico para las empresas a la hora de atraer y retener talento. Los profesionales de alto potencial demandan mucho más a las compañías que en el pasado. Eso hace más complejo el proceso para captar talento, pero brinda a las empresas una oportunidad para ser más eficientes y productivas.

Una de las principales dificultades a las que se enfrentan las empresas en la actualidad es la captación de talento altamente cualificado. Es paradójico, pero a pesar de que el porcentaje de profesionales con estudios de especialización crece continuamente, las empresas no encuentran perfiles que cubran de manera adecuada sus necesidades de personal.

Si nos atenemos a España, la paradoja es evidente: se trata del país de Europa con más universitarios en puestos que no requieren cualificación y, sin embargo, las empresas nacionales encuentran graves problemas para encontrar candidatos adecuados para puestos de alta competencia (en un 52,8% de los casos).

Este desajuste estructural, derivado de la falta de compensación entre las necesidades del mercado y los planes de formación de los centros educativos, empodera a los profesionales con alto potencial e impone un reto mayúsculo a las empresas: ¿cómo conseguir que el talento se decante por ellas?

Cultura corporativa, una promesa de bienestar para el talento

Hace unas décadas, las bazas principales para incrementar el potencial de atracción de talento de las compañías eran el salario y la opción de desarrollo profesional. En la actualidad, sin embargo, la altísima demanda de profesionales de alto potencial ofrece a los candidatos un abanico de opciones mucho más amplio, lo que ha provocado que sus expectativas y demandas se incrementen.

De esta manera, las compañías se han visto obligadas a ofertar algo más que un paquete retributivo atractivo. Y en este contexto, la importancia de la cultura corporativa ha crecido radicalmente.

Un estudio publicado en 2018 por la consultora de Recursos Humanos estadounidense Robert Half pone de manifiesto que un 35% de los candidatos estadounidenses y un 40% de los canadienses rechazarían un trabajo que estuviera perfectamente alineado con su perfil y exigencias salariales si la cultura corporativa de la empresa no coincidiera con sus valores.

El peso de la cultura corporativa es más importante si cabe a la hora de retener el talento: los perfiles del alto potencial que sienten que no hay una buena correspondencia entre ellos y su empleador tienen muchas más probabilidades de dejar sus trabajos en los primeros meses después de su incorporación.

El citado estudio deja claro que los directivos de las principales empresas estadounidenses ya han detectado esta problemática y la necesidad de hacerle frente. Un 90% de los responsables de contratación encuestados admitía que otorgan igual o mayor valor a la compatibilidad de los candidatos con la cultura de empresa que a sus conocimientos técnicos. La falta de competencias técnicas puede subsanarse con formación complementaria, pero la incompatibilidad de valores es algo irresoluble.

La llave para formar equipos competitivos

A los candidatos les preocupa, entre otras cosas, si las empresas tienen un entorno de trabajo colaborativo, si cuenta con estructuras horizontales para impulsar la autonomía de sus empleados, si se ofrecen planes de formación, si se traslada de manera clara qué se espera de cada empleado y cuál debe ser su aporte de valor, y un largo etcétera.

Por eso es tan importante que la cultura corporativa esté perfectamente definida y que existan instrumentos para comunicarla desde el primer momento a los candidatos. Si se consigue, se logrará conformar equipos altamente cualificados y comprometidos con su trabajo, por lo que la productividad y eficiencia de la empresa mejorará de forma manifiesta.

A continuación os dejamos un listado de acciones de fácil implementación que contribuirá a la atracción y retención del talento mediante el impulso y comunicación de la cultura corporativa:

  1. Facilitar información veraz y completa de la empresa y su cultura en la web corporativa y redes sociales para que los candidatos puedan hacerse una composición de lugar y juzgar si se adapta a sus demandas antes de postular su candidatura.
  2. Describir en profundidad cada vacante ofertada, el perfil requerido y el conjunto de beneficios que la compañía ofrece a sus empleados.
  3. Monitorizar la información y opiniones que se vierten en plataformas de valoración para empleados como Indeed y Glassdoor e identificar aspectos de mejora.
  4. Incrementar la inversión en formación y desarrollo profesional del personal de la compañía.
  5. Concebir las entrevistas profesionales como una vía para, además de conocer a los candidatos, informarles de los beneficios de la compañía para que se decanten por ella.
  6. Realizar auditorías de bienestar periódicas para analizar la satisfacción de los empleados e identificar áreas de mejora.
  7. Informar claramente a los directivos y mandos intermedios de los instrumentos para materializar la cultura corporativa en sus respectivas áreas y las acciones de retención de talento.

Sobre DeFacto

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